iPad: una (pretendida) amenaza para Windows

(¿A que no hay muchos blogs donde se pueda leer algo así?) Transcurridas unas horas desde el anuncio del Apple iPad, mi reacción general es que el producto no es necesariamente mejor ni peor de lo que esperaba, pero sí marcadamente distinto.
Yo esperaba una ampliación del iPod Touch, orientada al visionado de vídeos, la navegación y los videojuegos. Si bien es cierto que el dispositivo puede hacer todo eso, Apple dedicó una gran parte del tiempo a demostrar funciones que yo no esperaba: gestión del correo electrónico, aplicaciones de ofimática y uso el teclado virtual en pantalla.
Supongo que muchos de ustedes creen que se trata de funciones que ya se dan por sentadas, y tal vez tengan razón. Todos intentamos interpretar las intenciones estratégicas de Apple a partir del anuncio de un único producto, y eso no es sencillo. Pero yo creo que Apple va muy en serio cuando dedica cinco minutos a demostrar una función determinada, y me temo que lo que dijeron durante el acto de presentación es exactamente lo que querían decir. Para ser exactos:
- La identidad de Apple como empresa de dispositivos móviles.
- Los netbooks son una mierda y Apple es capaz de hacer algo mejor.
- Teclear en una pantalla táctil es extremadamente práctico y sencillo.
(No estoy necesariamente de acuerdo con la tercera afirmación, pero me estoy refiriendo a lo que Apple cree, y Steve insistió mucho en el asunto del teclado en pantalla).
Si de verdad Apple se cree todo eso, el iPad comienza a parecer la idea que Apple tiene sobre la siguiente fase lógica de la evolución de la informática personal. Tómese todo lo que Apple ha aprendido del iPod y el iPhone y aplíquese a un rediseño del ordenador personal de gama baja. Es la visión de Apple del netpad, pero bien ejecutada: no como accesorio del PC, sino como dispositivo portátil ligero que puede sustituir al PC en muchas aplicaciones básicas. No se trataría de matar al PC en el acto, sino de desplazarlo hacia el espacio del puesto de trabajo, y de ir con ello pisándole progresivamente cuota de mercado a Windows.
Efectivamente, yo creo que cargarse a Windows sigue figurando en una posición muy alta de la lista de asuntos pendientes de Steve. Como siempre.
Si se parte de ese supuesto, hay muchas de las cosas que Apple dijo el miércoles que adquieren todavía más sentido. ¿Por qué iban a pasarse un año volviendo a programar iWork para la tableta? Pues porque hace falta una suite de ofimática para desplazar al PC (en cambio, no es necesaria para una tableta puramente multimedia). ¿Y por qué ponerle a dicha suite un precio de sólo 10 dólares por módulo? Pues porque con ello se socava decisivamente el precio de Office en los netbooks (el único modo que tiene Microsoft de igualar ese precio es destruir el valor de su gallina de los huevos de oro).
¿Por qué no se anunció una tienda multimedia completa? Yo esperaba una tableta multimedia completa, y por eso creía que se buscaría mucho más agresivamente el apoyo de los desarrolladores independientes. En lugar de eso, Apple ha creado la librería iBooks, pero no parece que se dirijan a los autores individuales tal como yo esperaba. El resto del multimedia (vídeos y animaciones) sigue estando en iTunes, en lugar de pasar a sus propias experiencias de compra. Para mí, el iPad parece más un sustituto del netbook que también sirve para leer libros, más que una tableta multimedia que también sirve para hojas de cálculo.
¿Se saldrán con la suya?
Si el verdadero plan de Apple es el de desplazar a los netbooks, tiene por delante varios retos interesantes. Uno de los mayores atractivos de un netbook es que se trata de un ordenador portátil con Windows plenamente funcional (aunque apretado e incómodo, pero plenamente funcional). Tradicionalmente, los usuarios de informática se han resistido a renunciar a algunas características fundamentales. ¿Aceptarán un netbook que carece de teclado físico y de disco duro, que no admite Flash ni Java? Y tal como mi colega Chris Dunphy me preguntaba el otro día, ¿concederá Apple a las aplicaciones del iPad más libertad para funcionar en multitarea que a las del iPhone?
No lo sé. Y por eso tampoco sé si el producto se va a vender mucho.
Tampoco ayuda que el marketing del iPad sea un lío. En la web de Apple pone que es “Nuestra tecnología más avanzada en un dispositivo mágico y revolucionario, a un precio increíble”. Uf, muchas cosas, ¿no? Tal como me preguntaba en mi post anterior al lanzamiento, ¿a quién va dirigido y cuál es el problema que resuelve? Esa pregunta no ha sido respondida claramente.
En lo que sí ha acertado Apple es en el precio básico del producto. Sigue siendo más alto de lo que creo que la mayoría de los consumidores van a pagar por una tableta, pero Apple se mantiene dentro del margen de credibilidad, y supongo que el precio irá bajando con el tiempo. De ser así, y si Apple lo promociona con suficiente intensidad, el producto podría acabar encontrando su propio mercado.
Entretanto, estoy convencido de que el iPad afectará mucho a unas cuantas empresas. Entre ellas…
Nokia: mejor que vaya acelerando. Hace unos años, Nokia aseguró que se estaba transformando en una empresa de ordenadores. Ahora viene Apple y dice que se ha transformado en una empresa de móviles. Y no sólo en una empresa de móviles, sino supuestamente la mayor empresa mundial de dispositivos móviles en términos de facturación. Tanto si esa estadistica es cierta como si es fruto de alguna manipulación contable de Apple, seguro que a los directivos de Nokia les dió algo al escucharlo… tal como seguramente pretendía Apple.
Ahora le toca a Nokia decidir si quiere competir con Apple en otra categoría de productos, en un momento en que ya parece algo abrumada. Será una decisión difícil. (Y, por favor, que nadie me diga que el N900 es un competidor para el iPad. Es demasiado pequeño).
¿Problemas para el Kindle? Aún no. La competencia entre el Amazon Kindle y el iPad será muy interesante. Mi primer reflejo fue decir que el Kindle tenía problemas: el iPad es un dispositivo mucho más capaz, y los partidarios de la convergencia les dirán que una tableta multifuncional es preferible a un e-reader que sólo sirve para eso. Pero el Kindle cuesta la mitad que el iPad, y todavía menos si se cuentan el coste del 3G en el iPad y el contrato de datos. Además, su pantalla, aunque sólo es en blanco y negro, fatiga menos la vista que una pantalla de cristal líquido retroiluminada. No creo que el Kindle se vea muy afectado a corto plazo. En cambio, a largo plazo me preocupa la capacidad del Kindle para competir con las tabletas multifuncionales, pero tal vez el objetivo de Amazon sea dominar la librería, y no el lector de e-libros. En ese caso, tendrán que asegurarse de que la aplicación de Kindle funcione de maravilla en el iPad.
De lo único que estoy seguro es de que Amazon no debería tratar de competir con Apple en el negocio de las tabletas multifuncionales. Sería como retar al equipo nacional australiano de rugby a ver quien bebe más.
Las operadoras móviles: cuidado con el precio de los contratos. Me parece que éste va a ser uno de los capítulos más interesantes del culebrón iPad. Apple está haciendo su segundo intento de saltarse el modelo de subvenciones que aplican las operadoras. Si Apple hubiera estado dispuesta a exigir un compromiso de dos años con el iPad, probablemente habría podido venderlo subvencionado a 300 o 350 dólares. Pero el inconveniente hubiera sido una cuota mensual de 60 dólares o más, con limitaciones en la cantidad de vídeo que puede consumir cada usuario. Será muy interesante ver cómo reaccionan los usuarios a la opción elegida por Apple, especialmente cuando otras empresas vendan tabletas de Internet subvencionadas a precios iniciales mucho más bajos. En el mercado de los teléfonos, Apple ya tuvo que ceder y aceptar las subvenciones. Ya veremos si la historia se repite.
También será interesante ver cómo se las arregla AT&T con los ingresos de los abonados que le traiga el iPad. A primera vista, 30 dólares al mes por un tráfico de datos ilimitado no parecen muy buen negocio para AT&T. Pero hay que tener en cuenta que en los contratos de datos se acostumbran a prever varios cientos de dólares para subvencionar el equipo; la operadora no comienza a ver los beneficios hasta entrado el segundo año. En cambio, con los dos planes del iPad, AT&T ya gana dinero desde el primer día, de modo que tal vez acabe teniendo más beneficios de los que se podría pensar. Aún así, parece un poco extraño que una empresa con una red tan congestionada como la de AT&T vaya a admitir un dispositivo que está diseñado para visionar vídeos de la web en alta calidad.
Los desarrolladores de aplicaciones para PC: lo tienen crudo. Si el iPad es realmente como Apple ve el futuro de la informática personal, les esperan tiempos muy difíciles a los creadores de aplicaciones para PC. Al poner un precio de 9,99 dólares a cada uno de los componentes de iWork, lo que ha hecho Apple es establecer un tope de precio para las principales aplicaciones de productividad. ¿Cuántas empresas de aplicaciones para PC podrán ganar dinero a ese precio por unidad? Y recuerden que ése es el tope. Habrá que empezar a reconsiderar el modelo de negocio.
Se venda mucho o poco el iPad, se trata de un experimento digno de la marca Apple, y estoy convencido de que le saldrán un montón de imitadores en Asia. Ojalá hubiera más empresas de hardware como Apple, dispuestas a agitar así el mercado; la innovación avanzaría mucho más rápido.
Vía: www.canalpda.com
